Los establecimientos que brinden alojamiento e incumplan la ley tendrán una pena que oscila entre los $10.200 hasta los $51.000. Este monto quedará fijado una vez que se apruebe la tarifa municipal.
La ordenanza prevé que cada casa de hospedaje que brinde servicios de alojamiento en habitaciones, tanto privadas como compartidas, deben contar, en cada cuarto, con dos recipientes claramente diferenciados para los residuos secos y húmedos. Estos contenedores deben poseer cartelería visible que le indique al turista a donde alojar el residuo que tenga en su poder.
En cuanto a los residuos sanitarios deberán contar con recipiente especial ubicado en el cuarto de baño.
Otro apartado de la ordenanza indica que las bolsas utilizadas deben distinguirse fácilmente de modo de facilitar su recolección.